ADVERTENCIA

LOS CAPÍTULOS ANTERIORES AL 002.58, SE ENCUENTRAN, EN ORDEN ASCENDENTE, DESPUES DEL CAPÍTULO 002.00 CONOCER Y SER. Si se quieren ver todos los capítulos, basta con pulsar en el archivo año 2009, allí aparece "octubre" y en ese mes están casi todos los capítulos anteriores. Los otros primeros ocho se encuentran en el 2010.

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002.2Más sobre el conocer.






Conocer es más que la mera asunción de entidades materiales por el proceso de “idefinición”; es también creación de determinaciones “iderales” (2) que suplantan a aquellas que ya están determinadas en la esencia del espíritu (éste es luz, claridad, verdad y amor). La “ideralización” es eminentemente racional en su formación y puede ser irracional en su contenido. Es, como toda idea, ente formado por la razón e irracional si conlleva elementos que no estén acordes con la esencia del espíritu humano. Pues el recto ejercicio de la razón sólo permite “fabricar” ideas cónsonas con aquello que nuestro espíritu tiene como esencia fundamental.


El ser humano al “fabricar” ideas que resulten inaprensibles por la sustancia espiritual; forma verdaderas masas de conceptos que nublan o aniquilan la luz de verdad y realidad, dilucidada por el espíritu, en las imágenes de las cosas; la situación de oscuridad espiritual, está dada por: la multitud de conocimientos inadecuados que las diferentes concepciones de un individuo o cualquier sociedad, a desarrollado, creído y alentado como verdades inmutable a través que los siglos; y ha impuesto, obligado o imbuido a creerlas, como verdades fundamentales del hombre. La verdad que es: adecuación entre la cosa o las cosas y el intelecto del espíritu en el ser humano, (Sto. Tomas de Aquino), no es absoluta en nosotros los seres humanos sin dejar de ser verdad y además está lastrada por siglos y siglos de “fantasías”, mentiras, intereses espurios y consideraciones emocionales o varias formas de vicios y mezquindades. Es decir: por toda la panoplia de antirealidad y antiverdad que el hombre ha generado y que llamamos “mal”.


De otra parte, la concepción de las ideas en lo que llamamos ciencia experimental, o sea el conocer científico, es una determinación de la realidad que conlleva un argumento de validación justo y útil; como es el principio de objetividad que, más o menos, se puede expresar de la siguiente forma: un hecho es valido, cuando puede ser comprobado una y otra vez, por diferentes personas, bajo circunstancias comunes o similares. Es decir: la validez de una ley o un hecho, dependerá de si se puede o no comprobar su “determinación”, cuantas veces se desee, bajo circunstancias similares. La ventaja del método científico es que cualquiera puede establecer su veracidad y, esta, no depende de la autoridad de un ser humano o de un grupo de seres humanos que tratan de imponer un hecho como cierto. El factor de error que aparece en este principio, es el de la limitación del conocimiento humano y más aun, el de una persona determinada. Luego, de ésta manera, se infiere, como correcta, la celebre frase latina: errarum humanum est. Y aun más, no sólo el errar, sino la cualidad implícita de poder equivocarse muchas veces.


Pero si bien, el método científico, es un método confiable, ni es absoluto, ni cien por cien seguro; y además, está limitado al conocimiento de las cosas materiales y sus relaciones, con un sentido general, no individual. Es decir, el conocimiento científico: es conocimiento de relaciones o hechos generales, no de “singularidades”. Sobre lo singular, lo particular, lo determinado como unidad substancial o física, no se puede sino especular. Luego, el conocimiento científico, es en principio hipotético, luego experimental y finalmente determinante bajo ciertas circunstancias generales que pueden ser englobadas por otras más generales aun.
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(2) Ideas a las cuales les damos fuerza de realidad objetiva, es decir de realidad fuera de nuestra mente, cuando, en verdad, no la tienen.

2 comentarios:

Jesús dijo...

Intentaré dejar la adicción a los discursos populistas y populares, gracias por su divina y solidaria aportación.

Un saludo.

Jorge Antonio Lastra dijo...

De nada. Pero sigue el consejo, no te puede hacer daño.

Saludos.

Jorge A Lastra