La vida es la esencia que permite el conocer. Pero hay múltiples formas de vida. Existen las vidas personales, las individuales, las grupales, las primarias y principalmente
La vida primaria son los virus, las bacterias y en general los seres unicelulares, cuya vida es corta y tienen movimiento y reproducción; ya sea que necesiten a otros seres para ello, como los virus, o que se muevan, coman y se dividan por ellos mismos. Pero su característica esencial es que no son sólo formas materiales. De alguna manera son capaces de “reaccionar”, al menos a lo más elemental, como es la comida o la célula que les permitirá reproducirse. Esto, comparado con la simple forma de una piedra o de un cristal, es un avance en la independencia de la materia sobre la inmutabilidad de las formas. Pero, ésta forma de vida, esta tan cerca de lo meramente material que hay ciertos virus que cristalizan cuando las condiciones no son favorables y pueden permanecer así por largo tiempo. Afirmando la premisa de que los virus son el elemento más próximo entre la vida y la materia.
Las vidas grupales son aquellos individuos que juntan sus elementos constitutivos en función de un fin común, como son las plantas en general, pero su “mi” no aparece, sino que es una función coordinada entre los factores que la forman, realizada por un mecanismo “de vida” que no se conoce bien todavía. Las plantas tienen procesos complejos de crecimiento, respiración, transformación, protección, conservación, alimentación, desarrollo y reproducción. También poseen movimientos de orientación hacia arriba, hacia abajo y hacia la luz y en algunos casos de abertura y cierre de sus hojas o flores, cuando se las toca. Todo esto y muchas cualidades más, son “conocimientos” que las plantas desarrollan al contacto con el medio ambiente y definen un modo de relacionarse con la realidad circundante que implica un “conocer” determinado por su esencia de ser; pero no es el conocimiento derivado de un “mi” integrador.
Las vidas individuales son seres que poseen en mayor o menor escala de definición un “mi”; es decir, son individuos únicos, con funciones especificas, determinadas por un centro coordinador de su actividad. Tienen movimiento propio, cuerpos no simples, órganos sensoriales, comen, se reproducen, nacen, sienten y cambian de acuerdo al medio donde se encuentren, en un proceso adaptativo complejo y en gran parte aún desconocido por














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